ECONOMIA
14/10/2026
La nueva estrategia del Gobierno para cumplir con el Programa Financiero 2027 pese a la suba del riesgo país
Fuente: Netfan Servicios
Según analistas, la suba de las tasas globales y del riesgo país obligaría al Gobierno a apoyarse más en los dólares que compra el BCRA, con impacto potencial sobre las licitaciones en pesos y suba de tasas en moneda local
El Gobierno podría apelar a una combinación de compras de divisas del Banco Central y mayor financiamiento en pesos para reconfigurar su programa financiero, ante el encarecimiento de las emisiones de deuda en dólares. La posible sustitución parcial de las colocaciones de de bonos soberanos en el mercado local por dólares adquiridos por el BCRA pondría el foco sobre las próximas licitaciones del Tesoro y sobre la evolución de la tasa TAMAR.
La hipótesis surge en un escenario marcado por el aumento de las tasas internacionales y por una suba del riesgo país argentino, dos factores que encarecen el acceso a los mercados voluntarios de deuda. En ese contexto, la emisión de Bonar 2029, prevista como una de las fuentes de financiamiento, perdió atractivo para el Tesoro por las tasas que debería convalidar.
El analista financiero José Bano planteó que la falta de emisiones de Bonar 2029 (AO29) puede modificar la forma de alcanzar los objetivos de acumulación de divisas. "El programa financiero de este año incluye que se emitan AO29", señaló, aunque advirtió que con los niveles actuales de tasa "no se están emitiendo" y que el rendimiento debería bajar de forma considerable antes de fin de año para habilitar nuevas colocaciones.
La otra vía es la compra de dólares en el mercado oficial por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Según un comentario de Inviu, la entidad monetaria compró USD 291 millones en una sola rueda, su mayor adquisición diaria desde el 24 de julio, y acumuló USD 631 millones durante octubre.
Esas compras fortalecen las reservas y, a la vez, pueden darle al Tesoro una fuente alternativa de dólares para atender los próximos vencimientos de deuda. El punto central es que las divisas adquiridas por el BCRA no ingresan de forma automática a las cuentas del Tesoro: si el Gobierno necesita utilizarlas para pagar servicios de deuda, deberá comprárselas a la autoridad monetaria.
Bano describió esa secuencia durante el streaming Mundo Dinero del 13 de octubre. "El Banco Central compra, pero el Tesoro se lo tiene que comprar", explicó. Para hacerlo, añadió, el Tesoro necesitará pesos, lo que puede traducirse en un mayor protagonismo de las licitaciones de instrumentos denominados en moneda local.
La dinámica implicaría un cambio de composición del financiamiento, antes que una eliminación completa de las emisiones en dólares. En lugar de tomar deuda directamente en moneda extranjera a tasas elevadas, el Tesoro buscaría captar pesos en el mercado local y luego emplearlos para adquirir dólares del BCRA. El costo financiero se trasladaría, en parte, desde la deuda hard dollar hacia las tasas que el Gobierno deba ofrecer en las licitaciones en pesos.
El economista jefe de Grupo ST, Rodrigo Benítez, vinculó la suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos con los desafíos de Argentina. Según explicó, el incremento de la tasa libre de riesgo dificulta el ingreso de capitales a los mercados emergentes, mientras que el aumento del riesgo país local suma una prima adicional para cualquier emisión argentina.
"Si el Tesoro no consigue dólares vía mercado, vía bancos comerciales, vía organismos o vía préstamos bilaterales, se los va a tener que comprar al Central", sostuvo Benítez. Esa operación, continuó, obligaría al Tesoro a administrar con más cuidado su programa de financiamiento en pesos.
El analista señaló que cada vencimiento de deuda en moneda local deja de ser solo una cuestión de renovación. El Tesoro necesitaría obtener recursos suficientes para cubrir los pagos que vencen y, eventualmente, conseguir fondos adicionales para adquirir las divisas acumuladas por el BCRA.
"La conclusión mía es que eso te va a implicar no problemas de deuda, sino que te va a pedir una tasa real un poco más alta para el año que viene", dijo Benítez. Su planteo apunta a que las necesidades de financiamiento pueden sostener las tasas en pesos por encima de las expectativas previas, aun si el escenario macroeconómico se mantiene estable.
En ese marco, la TAMAR, referencia de las tasas mayoristas del mercado de pesos, aparece como una variable a seguir. Si el Tesoro debe competir por liquidez para renovar vencimientos y captar financiamiento neto, la tasa podría mantenerse elevada o incluso subir.
Benítez consideró que los bonos atados a la TAMAR pueden funcionar como cobertura ante ese escenario. "Si pienso que va a haber movimiento de la tasa de interés, quiero estar lo más corto posible, no quiero estar expuesto a duration", afirmó. También anticipó presión estacional sobre las tasas hacia diciembre y la posibilidad de niveles más altos durante el segundo trimestre de 2027, en la antesala electoral.
Para Damián Vlassich, de IOL Inversiones, los instrumentos TAMAR ofrecen una alternativa de estrategia de corto plazo. El analista mencionó los bonos con vencimiento en 2029, que rendían TAMAR más cerca de 10 puntos porcentuales, como una opción para devengar esa tasa durante los meses siguientes. La recomendación, de todos modos, depende del perfil de riesgo y del horizonte de cada inversor.
Paula Bujía, por su parte, incluyó en su cartera un bono dual con vencimiento en enero de 2028, que combina cobertura atada al dólar oficial y a la TAMAR. La analista sostuvo que los bonos vinculados a esta tasa resultan atractivos en un contexto de mayor demanda de pesos, aunque advirtió sobre los riesgos asociados a eventuales cambios en el esquema cambiario.
La atención del mercado estará puesta en los resultados de las próximas licitaciones de deuda en pesos. No alcanzará con observar si el Tesoro renueva el total de los vencimientos: será relevante determinar si logra colocar más de lo que vence, con qué instrumentos lo hace y a qué tasas.
Bano consideró que una licitación con sobrerenovación permitiría captar los pesos necesarios para avanzar luego en la compra de dólares al BCRA. Inviu planteó una lectura similar al señalar que la acumulación de reservas es una señal favorable, aunque su impacto dependerá de la capacidad del Tesoro para transformar esos dólares en recursos disponibles sin agrandar de forma significativa las necesidades de financiamiento en pesos.
La próxima licitación ofrecerá una primera señal sobre la profundidad de esa estrategia y sobre la disposición del mercado a financiar al Tesoro en moneda local en un contexto de tasas internacionales más altas y riesgo país todavía elevado.
Fuente: Netfan Servicios