ECONOMIA
14/10/2026
El Gobierno porteño planea subir el impuesto a los Ingresos Brutos desde 2027 para la compra de autos 0Km
Fuente: Netfan Servicios
Así lo establece el proyecto de ley que modifica el código fiscal para el próximo ejercicio. Se retoma una idea que se debió suspender este año por un error técnico. Baja la alícuota, pero será sobre el precio del auto y no sobre el margen
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires planea hacer que las ventas de autos 0Km paguen más por Ingresos Brutos en 2027. Así lo prevé el proyecto de ley de reforma del Código Fiscal impulsado para 2027, en el que se vuelve a una idea que se quiso instrumentar en 2026 y que finalmente quedó suspendida por un error en la redacción del texto de la reforma que se había aprobado en la Legislatura porteña.
La suba impactaría sobre los precios de los automotores en un mercado en el que ya el 52% del precio de un auto está explicado por impuestos.
En aquel momento, lo que se pretendía era que la venta de automóviles pasara de tributar Ingresos Brutos sobre el margen del concesionario a pagarlo sobre el precio bruto del vehículo, es decir, sin IVA. El problema fue que no se modificó la alícuota; se mantuvo un 10%, lo que convertía en inviable la comercialización de un automóvil.
No es lo mismo pagar un 10% del margen, usualmente cercano al 12% del valor del auto, que pagar un 10% del precio de venta del vehículo antes de aplicar el IVA. La solución fue enviar en febrero de este año un nuevo proyecto de ley anulando el cambio, para aprobarlo apenas iniciaran las sesiones ordinarias 2027; y así todo quedó como en 2025.
Ahora, el Gobierno de la Ciudad volvió sobre el tema y redactó el nuevo Código Fiscal para 2027 con el cambio del modo de cobrar Ingresos Brutos, pero adaptando la alícuota. De este modo, de aprobarse, se pasaría a cobrar el impuesto sobre el precio del auto sin IVA pero la alícuota será del 2,3%.
Esta medida tendrá impacto en el sector o en los consumidores, dependiendo de la decisión que tome cada concesionario. Pero de cualquier manera, tanto si lo asume total o parcialmente el vendedor del auto o si traslada el aumento al precio del auto, se trata de un aumento de impuestos en un escenario en el que el mercado reclama una baja de precios.
"La reducción de patentes que contempla el proyecto es una medida positiva. En Ingresos Brutos, en cambio, al pasar de tributar sobre el margen a hacerlo sobre el precio de venta con una alícuota del 2,3%, la carga pasaría, con márgenes de entre el 10% y el 12% sobre el costo, de alrededor del 1% a 2,3% del precio neto. Que la alícuota coincida con la de la Provincia de Buenos Aires no la hace equivalente, porque en la Ciudad cambia la base y, por lo tanto, igualarla implica un aumento", explicó el tributarista Sebastián Dominguez a Infobae.
Según su punto de vista, se puede evitar este aumento de impuestos por dos caminos. "Mantener la base margen o gravar el precio con una alícuota que preserve la carga actual, que se ubica entre 0,9% y 1,3% según el margen. Es una decisión política", señaló.
"En el contexto actual del mercado puede resultar difícil trasladarlo totalmente, y en algunos casos no será posible. La parte que no se traslade implicará una disminución de la ganancia de las agencias, que ya operan con márgenes reducidos como consecuencia de la gran competencia y de las dificultades para vender", finalizó Dominguez.
El especialista afirmó que esta medida "no está en línea con los objetivos anunciados por el Gobierno de la Ciudad de ir disminuyendo impuestos", y destaca que, adicionalmente, genera un perjuicio de competitividad a las concesionarias de CABA.
"El mismo vehículo podría tener un costo distinto según la jurisdicción en la que tribute la concesionaria que lo vende, como ya sucede por las diferentes alícuotas de Ingresos Brutos que aplican las provincias, pero con una distorsión adicional", finalizó.
A los efectos prácticos vale un ejemplo. Un auto que tiene un precio de venta al público de $45.000.000 tiene un costo para la concesionaria de $33.000.000, sobre el cual se pagan impuestos como anticipo de ganancias e ingresos brutos e IVA.
El margen de la concesionaria es un 10% de esos 33 millones, por lo tanto, hasta hoy paga unos $330.000 por unidad. Pero con la nueva metodología fiscal que se pretende aprobar para 2027, pasará a pagar el 2,3% del precio bruto, es decir unos $759.000 por unidad que venda.
El impuesto más señalado por todos los actores de la industria del automóvil en Argentina es Ingresos Brutos, porque detrás de una alícuota baja tiene efecto en toda la cadena productiva y termina impactando fuertemente en el precio final de un automóvil.
"La matriz impositiva argentina está cargada sobre el área industrial y en Brasil está sobre el área comercial. Un auto fabricado acá paga en lo industrial y cuando va a Brasil, paga el tributo comercial también. Cuando es al revés, el brasilero no paga ni allá ni acá", dijo Daniel Herrero, presidente de Prestige Auto hace algunas semanas, como modo de explicar el diferente modelo que tiene Argentina en comparación con el de su principal socio, tanto para comprar como para vender automóviles.
Paralelamente a la polémica decisión del gobierno porteño, hace apenas una semana, durante el lanzamiento industrial de la pick up Renault Niagara, el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, anunció la decisión de promover una nueva ley de promoción industrial para eliminar Ingresos Brutos a los nuevos proyectos que se localicen o aquellos que amplien su inversión en su provincia desde el año próximo.
Fuente: Netfan Servicios