30/08/2025
“Había ratas y la gente se descomponía por el calor”: así producían el fentanilo mortal los empleados de Furfaro

Fuente: telam
Cuatro empleados de los laboratorios Ramallo y HLB Pharma detallaron ante Infobae, las pésimas condiciones en las que se elaboró el medicamento vinculado a más de cien muertes de pacientes
> >Según los archivos de Servicio Meteorológico Nacional, ese 18 de diciembre la temperatura máxima en la localidad bonaerense de Ramallo, el establecimiento está ubicado Ingeniero Agustín Rocca 530, fue de 29°C. En la planta de producción del fentanilo, la temperatura superaba a la externa en al menos diez grados centígrados. Los aires acondicionados habían dejado de funcionar hacía tiempo.
“Cuando nos enteramos que el fentanilo estaba contaminado y que había matado a pacientes, comenzamos a mandarnos algunos mensajes por fuera del ‘chat de empleados’. No nos sorprendió. Las condiciones de fabricación eran pésimas. Había ratas, la gente se descomponía por el calor. Por la temperatura los empleados se sacaban los ambos de trabajo para mantener la esterilidad y quedaban con la piel al descubierto, había hombres en calzoncillos lo que acrecienta el riesgo de contaminación. Situaciones como esta era moneda corriente”.-¿Pero Ariel y sus dos hermanos, Diego y Damián están presos?, les recordó este medio.
-En Ramallo nos conocemos todos, y los García tienen poder y vínculos, argumentó una de las mujeres.
Infobae aceptó el pedido. Cada uno de ellos acreditó haber trabajado en el grupo farmacéutico. También aportaron fotos. Y lo que es más importante: sus dichos van en el mismo sentido que los diálogos recopilados en la causa a través del ‘chat de empleados’ que reveló este medio. Como por ejemplo: “El fentanilo dio mal, hay que repetirlo mañana. Quedan dos ampollas en la heladera, envueltas en aluminio. Necesito que a primera hora 2 analistas distintas hagan el ensayo. Curva nueva con un nuevo reactivo y agua. Usen el último registro que ingreso (...)”. O el otro en el cual Julieta Díaz advertía: “Pudo haber explotado eso tranquilamente”. Hacía referencia a que productos químicos estaban fuera de los sectores habilitados del laboratorio y expuestos a la intemperie, “abajo de la lluvia” y al calor del verano, reflejando el peligro concreto tanto para las personas como para la infraestructura del laboratorio. La conversación está acompañada de una foto, que también forma parte del expediente judicial.Frente a las tazas de café y agua mineral con gas, la que continúa con la secuencia es la mujer más joven del grupo. “Cuando llegaron las inspectoras, que eran dos, a las 11 de la mañana las (Carolina) Ansaldi la directora técnica (también detenida). Las atendió con amabilidad. y todo se dio en el marco de una charla cordial habitual para este tipo de inspecciones. Todos sabíamos que las condiciones en la que se encontraba la empresa estaban lejos de ser las que las normas de Buenas Prácticas de Manufactura que se exigen, había huecos en los pisos, una pared caída, otras descascaradas, sin pintar; por eso todos se comunicaban con los hermanos García, sobre todo con Diego y Ariel, para ver si no se podía parar la inspección o por lo menos estirarla hasta el almuerzo que Diego llegara y propusiera algún mecanismo que evitara continuar con la inspección, ese mismo día, las inspectoras hicieron una serie de requisitorias de documentos, y a las cuatro de la tarde se retiraron”.
En otro tramo de la entrevista, los ex empleados de los García Furfaro agregaron: “Ramallo no paraba de fabricar durante 24 horas soluciones endovenosas, como suero y ampollas de fentanilo. Al cuarto día de inspección, de la recorrida por las instalaciones, ante una temperatura que superaba los 31° lo cual desnudó la grave falencia en los sistemas de aire, obligó a reducir el recorrido y meterse en el depósito en donde se encontraron cajas de suero y ampollas, sin comercializar contaminada, por orín, orín de ratas y excremento de las mismas, ante el estupor de las dos inspectoras que no pudieron seguir adelante con la inspección, y se retiraron del lugar y no regresaron”.Infobae pudo reconstruir desde la documentación oficial recopilada por el juez Kreplak que la Administración de Medicamentos Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) finalizaron una “inspección no programada” en las instalaciones de Laboratorio Ramallo SA en la que se descubrieron una serie de irregularidades, entre ellas “riesgo sanitario grave” y “falta de validaciones de procesos” seis días antes de producir el fentanilo mortal, tal como lo precisaron los empleados.
Según las pruebas reunidas en el expediente, las inspecciones se desarrollaron entre los días “28 de noviembre al 12 de diciembre de 2024” aunque para el 5 de diciembre ya se había elaborado el “acta de inspección” número 2024/3332-INAME-677 que señalaba cada una de las deficiencias descubiertas. Sin embargo, recién el 10 de febrero de 2025, es decir 59 días después, se inhibió al Laboratorios Ramallo SA para seguir elaborando los productos médicos para HLB Pharma Group SA.La falta de refrigeración en las áreas dónde se producían los medicamentos fue abordado varias veces por los ex trabajadores de Ramallo. Los detalles varían muy poco, y no hacen más que validar las condiciones inapropiadas para elaborar, por ejemplo, drogas que deben contar con una asepsia absoluta ya que son drogas que se aplican por vía venosa en pacientes, por lo general, internados en terapia intensiva.
Los precisos y coincidentes relatos parecen desmentir la versión que intentó introducir en la causa Ariel García en su declaración indagatoria: “Si está el bicho es porque alguien lo puso”, y denunció una supuesta conspiración de un ex empleado de la firma al que algunos lo identifican como CEO.
-¿Alguna vez alguien se quejó por las condiciones de trabajo, de elaboración de los productos, por la falta de aire acondicionado, por las ratas?El dictamen fiscal afirma que el hermano de Ariel e hijo de Nilda Furfaro, también imputada en la causa al igual que la abuela de 88 años, Olga Arena, “formaba parte de la dirección y gerencia de Laboratorios Ramallo SA” así como del conglomerado de empresas familiares vinculadas a la familia García. Si bien formalmente se desempeñó como director titular de HLB Pharma entre abril de 2020 y agosto de 2022 y como socio de la Droguería Alfarma S.R.L., en la práctica, su rol en Laboratorios Ramallo incluía “la toma de decisiones empresariales, autorización de compras, aumentos de sueldos, y supervisión del funcionamiento operativo”.
Para el juez y el Ministerio Público Fiscal, Damián García “estaba al tanto de problemas de mantenimiento y condiciones de la planta, e indicaba acciones a realizar”. Su conocimiento incluía también “las deficiencias en el sistema productivo y la registración documental. Actuaba como jefe o superior de quienes tenían la responsabilidad directa sobre los procesos productivos y de calidad”.
Las cuatro personas que accedieron a hablar con Infobae coincidieron en que “la capacidad productiva de la planta estaba estresada”. Se obligaba a “producir más lotes de lo que la infraestructura permitía” y “ese cuello de botella, no se subsanaba generando mayor cantidad de servicio, sino reduciendo la calidad de los mismos para producir el doble”.
La sigla WFI significa “Water for Injection” o Agua para Inyectables. Es un tipo de agua altamente purificada, utilizada en la fabricación de medicamentos y sueros de uso endovenoso.
La calidad WFI implica que el agua cumple estándares muy estrictos definidos por farmacopeas internacionales para evitar la presencia de partículas, microorganismos y endotoxinas. Estas exigencias incluyen una muy baja conductividad, ausencia de contaminantes químicos y nula carga bacteriana y pirogénica.Al parecer, esta era una de las falencias en el elaborador exclusivo de medicamentos para HLB Pharma. Pero ese será un tema que deberá analizar el juez de la causa en el momento que, al dictar los procesamientos, fundamente las razones por las cuales el fentanilo se contaminó durante el proceso de producción.
Ese punto ya estaría acreditado en la causa. En el chat de empleados se registraron diálogos como estos:
-“Ven a lo que voy de hacer cosas dibujadas, después nos pasan estas cosas. por favor no dibujemos más y cada vez que hagamos algo aseguremosnos de tener la información necesaria mínima.”
Esa conversación se estableció el 26 de diciembre de 2024, exactamente ocho días después de la fabricación del fentanilo contaminado.
Fuente: telam