CULTURA
07/09/2025
Cristian Mac Entyre transforma el color en experiencia sensorial en el Palacio Libertad
Fuente: telam
La muestra “La piel del color” invita a interactuar con obras que vibran y se transforman, desafiando la percepción tradicional y explorando la frontera entre lo visual y lo emocional en el arte contemporáneo
En el recorrido por la muestra, el visitante se enfrenta a piezas que, lejos de ser imágenes fijas, se transforman en función del desplazamiento y la interacción.
Todas las piezas son estrictamente abstractas, aunque los títulos aluden a estados sugeridos por el artista, como los ritmos del cosmos, la energía, la vibración, el misticismo, lo visible y lo invisible, el caos y la armonía, el tiempo, la luz y el espíritu.
Cristian Mac Entyre (Buenos Aires, 1967) inscribe su trabajo en la tradición del arte óptico y cinético, donde la imagen nunca permanece estática, sino que se modifica en tiempo real, generando nuevas formas, volúmenes y vibraciones. El artista sostiene que este movimiento puede ser tanto real como virtual, pero siempre implica un diálogo entre lo visible y lo latente, entre lo que se muestra y lo que permanece oculto.
El artista utiliza la geometría como un lenguaje para expresar emociones complejas. Según sus palabras, “la geometría es mi manera elegante de hablar de emociones desordenadas”.
La herencia artística ocupa un lugar destacado en la trayectoria de Cristian Mac Entyre. Hijo de Eduardo Mac Entyre, cofundador del movimiento de Arte Generativo en 1960, el artista reconoce que crecer en un entorno donde el arte era tan natural como el lenguaje le permitió desarrollar una relación orgánica con la creación.
El vínculo con lo efímero y lo permanente se hace presente en las ondulaciones de sus composiciones, que evocan la huella que deja una ola al retirarse en la arena. El movimiento desaparece, pero la forma permanece, como la memoria de lo que ha sucedido. Para Mac Entyre, lo óptico y lo cinético no son simples efectos, sino modos de hablar del pulso de la vida, donde todo vibra y se mueve, incluso aquello que parece inmutable.
Fuente: telam